sábado, 27 de julio de 2013

Colonización y explotación en América

En los años 1500 y 1600, las colonias europeas se concretaron en las Américas. 

El continente ofrece una fuente potencial de gran riqueza, con abundantes recursos naturales. Pero estas riquezas no pueden ser explotados sin la gente a trabajar en los campos y las minas y realizar otras tareas. Sólo un número limitado de los colonos europeos estaban dispuestos a cruzar el Atlántico, y la alta tasa de mortalidad de los nativos americanos redujeron su valor como trabajadores esclavos. 
En 1510, el rey Fernando de España autorizó la importación de esclavos africanos en las Américas. La mano de obra para construir las colonias americanas vendría de África.

En 1650, los Estados europeos afirmaron el control de grandes áreas del continente americano. España y Portugal ocuparon  América Central y América del Sur. El  Este y  Norte de América fue colonizada principalmente por el Inglés y francés-aunque Nueva Amsterdam fue una posesión holandesa. El Caribe fue disputada por las potencias europeas rivales.



En el Tratado de Tordesillas en 1494, el papa Alejandro VI dividió las tierras recién descubiertas entre Portugal y España. En las Américas esta división le dio a Portugal lo que ahora es Brasil y el resto le pertenecería a España. Sin embargo, Inglaterra, Francia y Holanda ignoraron la decisión del Papa y rechazaban las reclamaciones portuguesas y españolas para controlar las Américas.


Ciudad de México fue la capital del Virreinato de la Nueva España, que administra la parte norte de las posesiones de España en América. Su población, de los funcionarios del gobierno y otros españoles acaudalados requiere siervos y artesanos capaces de satisfacer las necesidades. Pocos americanos nativos fueron llevados a la ciudad. En cambio, el español importó esclavos africanos para cumplir estas funciones. En el siglo 17, los africanos esclavizados compone casi la mitad de la población de la Ciudad de México, trabajando como jardineros, cocineros, cocheros, carpinteros, albañiles y tejedores.


Las colonias establecidas por Inglaterra en América del Norte o bien fueron fundadas por los ricos emprendedores en busca de beneficios o por grupos religiosos de mentalidad independiente. Los peregrinos y los puritanos que se establecieron en Nueva Inglaterra en la década de 1620 y 1630 fueron principalmente interesados ​​en la libertad de practicar su fe protestante a su antojo. Estos nuevos ingleses hicieron importación esclavos africanos, pero en cantidades mucho más pequeñas que las colonias que se encuentran más al sur.


Los portugueses se asentaron en Brasil, como en las colonias españolas, sólo un pequeño número de europeos se asentaron. Al principio los nativos americanos proporcionado una oferta de trabajadores en su mayoría como esclavos, pero cuando la explotación de los recursos naturales en Brasil y el potencial de la agricultura ampliada a finales de 1500, la importación de esclavos de África se desarrolló a gran escala. Aquí, los esclavos africanos se están utilizando para extraer diamantes, vigilados por supervisores con látigos.


Los colonos de América del Norte trajeron "sirvientes" para hacer su trabajo. Estos fueron los europeos pobres, que firmaron un contrato que vincula a trabajar con un maestro de tres a siete años a cambio del pago de su paso a través del Atlántico. Al igual que los esclavos, a menudo se tratan con crueldad. Algunos sirvientes tuvieron dificultades para dejar el servicio de su amo, aun cuando el término se había terminado.

Leiner Cardenas Fernandez

Historiador de profesión y especialista en informática educativa por convicción.

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